... pero de repente, Arandiel, los sacó de su perplejidad. Ella conservaba su portátil

ya que se había pasado toda la noche buscando información sobre la misteriosa mansión y su ubicación exacta. Faltaban breves minutos para que el tren llegase a su destino, Bruselas.
La máquina aminoró su velocidad a medida que entraba en la estación. Se encontraron con un gran bullicio de gente en los andenes esperando a algún familiar o algún amigo que llegaba en el tren. Sin saber por qué les llamó la atención un hombre que vestía gabardina clara y sombrero negro. Estaba apoyado en una esquina, con un periódico en la mano, pero daba la sensación de que no prestaba mucha atención a las noticias ...

; miraba de reojo cómo se detenía el tren, como buscando algo o esperando que alguien se bajase de algún vagón.
Nuestros amigos descendieron del tren y se dispusieron a buscar un hostal para reponer fuerzas, tomar un baño relajante y discutir con Arandiel qué plan iban a seguir para llegar a la mansión. Y sobre todo, estaban impacientes por conocer los \"misteriosos detalles\"

que ella les había dicho que encontró en sus pesquisas sobre la mansión ... :D