Re: Guia del Juego Police Quest 3 " The Kindred "
(Nota si alguna vez vais a Lytton en posesión de un
arma, no la ocultéis, llevadla pegada con adhesivo en la frente con un
cártel de neón chillón brillante que diga "Toi Armao").
Después de todo esto tuve que dirimir un altercado de Pat Morales con
una parturienta que había infringido el sagrado y todopoderoso código
de circulación. En todo momento me mantuve alejado de la carretera al
acercarme de espaldas al tráfico, para evitar convertirme en una
mancha sobre el negro asfalto. Decidí perdonar a la parturienta, a la
vista de su aparente situación crítica.
Tras este interesante altercado, inicié la patrulla por la autopista,
donde detuve un compañero que estaba de servicio en un auto sin marcas
por exceso de velocidad; a un sujeto de color (oscuro) en un
descapotable, por lo mismo; cuidadosamente multé a un individuo que
iba insolentemente despacio por la autopista: cogí su carnet y lo
introduje en la computadora del coche patrulla, tras lo que tomé los
datos personales y del vehículo, tras lo cual elaboré la multa dando
los datos exactos y correctos que me pedía la terminal. Después le dí
la dolorosa. La patrulla concluyó al encontrar un coche que avanzaba
dando eses por la autopista. Tras hablar con el sujeto, le sometí a
una ligera prueba de alcoholemía, con resultados desastrosos pero que
confirmaron las sospechas del agente (moi). Tras encasquetarle las
esposas lo introduje en el coche patrulla y lo llevé a los calabozos.
Pasado el ceremonial de las armas, en los calabozos le quité las
esposas, le hice pasar otro test con el cromatógrafo, entregué sus
cosas en el cajón "puesto al efecto" y le acusé de conducir en estado
de embriaguez declarada e insultante.
Mientras, mi esposa era asaltada por uno o varios individuos que le
produjeron cortes por arma blanca en el tórax, con clara intención de
matar. En mi despacho, tras empapelar al borracho, usé el teléfono
para llamar al servicio de mensajes que me comunicó las malas nuevas.
Me personé en el escenario del crimen. Tras hablar con un vil
periodista que me dió su tarjeta, usé mi linterna para buscar pistas.
Las hallé bajo el coche, un objeto brillante que resultó ser una
medalla, una estrella de cinco puntas con un número en su dorso, el
9987. Regresé a mi casa para descansar un poco antes de empezar un
caso muy, muy personal.
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